Posts etiquetados ‘Cambios’

Expertitis

  • ¿Qué significa ser un experto?
  • ¿Quién define lo que es un experto?
  • ¿Cuáles son los criterios bajo los cuales se asigna este calificativo a una persona?

No pretendo en estas líneas dar las respuestas a estas preguntas. Tampoco pretendo tener la razón. Más bien quisiera abrir la conversación contigo y reflexionar en equipo respecto de este fenómeno de la “expertitis”

Hoy en día, casi todo el mundo está tratando de posicionarse como “experto” en su campo.

Con toda esta revolución de marketing digital, vemos anuncios y publicad que hace referencia a que estás ante un experto en “X” tema. Hace poco, leí un post de un formador especializado en redes sociales, quien anunciaba un curso de entrenamiento para hacer publicidad por medio de Facebook, y para ofrecer sus servicios decía: “ya que los medios de comunicación social son un campo nuevo y nadie sabe mucho sobre ellos, es rápido y fácil el llamarte a ti mismo un experto en el campo.”

Esta frase me hizo reflexionar respecto de todo lo que está sucediendo en nuestro entorno. Pareciera que hoy en día, muchos sostienen la opinión de que, siempre y cuando alguien sepa un poco más que el promedio de personas, es razón suficiente para llamarse a sí mismo un experto.

La palabra “experto” es lanzada descuidadamente en las piezas de comercialización y de la publicidad, ahogando el significado real y la integridad de la palabra. Es similar a usar las palabras “investigación” y “ciencia” para respaldar afirmaciones sin fundamento.

Dado que muchos se están posicionando como expertos, la palabra ya no genera la confianza y la seguridad a los clientes potenciales, como lo solía hacer antes.

“Un experto es alguien que sabe cada vez más sobre cada vez menos, hasta que llega a saber todo sobre nada.” 

 Mahatma Gandhi

Ser un “experto” solía significar que la persona a quien se le conferían ese adjetivo, había visto casi todo lo que su campo tenía para ofrecer, con conocimiento amplio y diverso, con un alto grado de experiencia, con logros significativos, con muchas lecciones aprendidas, y con un considerable grado de reconocimiento por quienes le conocían, quienes, al referirse a él o ella, le otorgaban el calificativo de experto.

La verdadera experiencia requiere años de investigación, de ensayo y error, de realizar mucho trabajo de campo, de aplicar los conocimientos y hacerlos experiencia. De tener la actitud correcta y de saber poner al servicio de otros, todo ese cumulo de sabiduría.

Más también es cierto que puedes tener muchísimos años de experiencia y no lograr alcanzar el calificativo de experto. Por tanto, experiencia no es igual a expertis. Hay otra premisa que dice que puedes tener experiencia basta en haber hecho algo por muchos años de la forma errada o equivocada.

Me encontré otro post que citaba un trabajo realizado por Adam Galinsky de la Northwestern University, quien estudió la relación entre poder y la capacidad de ver o escuchar la perspectiva de otras personas.

Dividió a los participantes en dos grupos. A cada grupo se le pidió que hicieran algo diferente en función de una información previa que recibieron, antes de realizar el experimento. Un grupo realizó ejercicios que los hicieron sentirse poderosos. El otro grupo participaba en actividades en las que se les hacía hincapié en su falta de poder.

Cuando los llevaron a realizar “el experimento” se dieron cuenta de que aquellos que tenían un sentido del poder, eran menos capaces de percibir el punto de vista de otra persona. La conclusión del estudio fue que hay una relación inversa entre la cantidad de poder que las personas sienten y lo abiertos que pueden estar al ver o escuchar la perspectiva o puntos de vista de otras personas. Sentirse poderoso puede ser contraproducente porque a menudo distorsiona los mensajes y las señales a las que se necesita prestar atención al tratar de motivar o mover a los demás.

“Nunca te conviertas en un experto que deje de adquirir experiencia. Ve la vida como una experiencia de aprendizaje continuo. “

Denis Waitley

Estamos en la era de la abundancia de información. Ahora el reto no es tener información sino más bien, ¿cómo aplicarla? Y para ello, requerimos de estar en aprendizaje continuo para estar actualizados, para estar abiertos al cambio, siempre buscando nuevas ideas, siempre tratando nuevas estrategias y de todo lo que vamos aprendiendo, a su vez compartiendo a otros, enseñando a otros, co – construyendo con otros.

Hoy en día, a la velocidad en la que todo se vuelve “obsoleto”, no importa cuántos años pases en tu campo de trabajo, todos los días tendrás que volver a aprender y actualizarte.

Y esta es la maravilla de no ser un experto. En un mundo en tiempo real, en donde caer en la obsolescencia es fácil, más que expertos necesitamos aprendices, personas que estén abiertas a expandir sus conocimientos, a compartir ideas, adoptar nuevas estrategias, dispuestas al cambio, que sepan tomar decisiones todos los días y en todo este proceso, con un compromiso genuino de ayudar a sus colegas, colaboradores, clientes y aliados, a superar retos y desafíos.

#ElRetoDeHOY realmente es retar nuestros saberes, dudar de nuestras certezas, aprender a ser flexibles, tolerantes, apasionarnos por los cambios y aún así no lleguemos jamás a ser “expertos” ya no importará… pues las competencias para mantenernos en el mundo ahora han cambiado.

Me encantaría compartas tu opinión, antes de que este post, quede obsoleto.

Laura Choriego | Mayo 9, 2017

Laura Choriego

El reto de HOY

La REALIDAD no te define.
Tu tienes el poder para definir la forma en como observas, reaccionas, experimentas y vives eso a lo que muchos llaman REALIDAD.
‪#‎ElRetoDeHOY

Laura Choriego

El Reto de Hoy

Toda persona que desee mejorar su desempeño transitará por tres fases: tomar conciencia, asumir la responsabilidad y entrar en acción. Sin embargo, su proceso podría quedarse a medio camino debido a la aparición de tres peligrosos impedimentos que comparten la misma letra inicial: (a) Indisciplina, (b) Inconstancia, e (c) Incongruencia.

 

Mientras no se acepte que es preciso transformar algo y que ha llegado el momento de actuar de otra forma, no habrá manera de obtener resultados diferentes.  Tener profunda conciencia de la capacidad para aprovechar oportunidades, de la urgencia de cambiar y de las consecuencias de seguir igual, es el detonante para madurar y crecer. Lástima que haya empresas que se empecinan en cerrar los ojos ante una nueva realidad circundante.  Incluso, hay gobernantes que prefieren evadirla antes de aceptar sus sendas equivocaciones.

 

Si se logra dar el paso de la toma de conciencia, se llega a una encrucijada: Aceptar  o soslayar la responsabilidad de reaccionar. No faltarán quienes prefieran esperar que otros se hagan cargo de la situación. Se puede tener conciencia pero negar la responsabilidad; o bien creer que la suerte y el destino actuarán por su cuenta. En cambio, los que sí la asumen, toman control y son timoneros del rumbo propio, descartando regalar éste a terceros.

 

En la tercera fase se llega al momento crucial: Entrar en acción. Pasar de la aceptación de la responsabilidad a la proactividad es primordial para consolidar un cambio. De su contundencia dependen los logros, el éxito y la cosecha de los frutos deseados.  Aunque sobre la marcha se modifique lo planeado, lo relevante es que las soluciones o nuevos proyectos ya están en marcha. 

Ahora, la Indisciplina hace fiesta con quienes no cumplen lo prometido e irrespetan lo acordado.  Su influencia provoca un divorcio frecuente entre lo que deben hacer y lo que hacen, entre lo formulado y lo ejecutado. La deslealtad a sus propias palabras crea un ambiente de improvisación, desorden e inseguridad sobre la dirección a seguir.

 

La Inconstancia hace impredecible el mañana. Un día sí, otro no, y el que sigue tal vez.  A su alrededor reina la incertidumbre porque no se sabe qué esperar de los afectados por este mal hábito. Empiezan proyectos pero no los llevan a su término; quizás nunca creyeron que podían alcanzar algo y prefieren achacar a otros las razones para no perseverar en el ritmo y el rumbo.

 

La Incongruencia es decepcionante porque se actúa plagado de paradojas, de conductas contradictorias y de inconsistencia en criterios para juzgar situaciones y personas. Si las acciones visibles se contraponen entre ellas, el discurso lanza por el piso la credibilidad. Si se detenta una posición de liderazgo, este es un camino eficaz para perderlo. 

 

¿Verdad que durante la lectura usted se evaluó frente a las tres fases y los tres impedimentos? ¿Cómo le fue?

*************************

Un agradecimiento especial a German Retana por esta valiosa reflexión y a Herbet Ellerbrock por haberle compartido.

Laura Choriego |Marzo 25, 2014

Un mundo mejor no se logra ni desde la derecha ni desde la izquierda. Un mundo mejor se logra desde el interior.

Quien quiera cambiar el mundo… debe empezar por cambiarse a sí mismo”.
HOY, es un buen día para tomar acción, para ser proactivos, para tomar la decisión de ser los constructores de mundos mejores.

Laura Choriego | Enero 24, 2013

Laura Choriego

El reto de HOY

¿Qué es realmente la belleza, el éxito, la inteligencia, la riqueza?
¿Quién debe definirlo? ¿El mundo? o ¿Yo?
HOY, es un buen día para no olvidar que… la única persona que puede definir con certeza quien eres… ERES TÚ MISMO|A … y ojalá encontremos la sabiduría para convertirnos en los mejores seres que podamos llegar a ser con lo que tenemos.
Laura Choriego | Enero 16, 2013
Laura Choriego

El reto de HOY