Posts etiquetados ‘error’

Equivocarse es de VALIENTES.
Tomar la decisión de aprender de las equivocaciones… es de SABIOS.

HOY, es un buen día para agradecer todas las vivencias que te han llevado a ser quien eres, agradecer a todas las personas que a pesar de tus errores siguen estando a tu lado y a aquellos que te mostraron el camino de como no ser.

Laura Choriego | Enero 3, 2014

El valor de aprender de los errores

El valor de aprender de los errores

Hace poco tuve una experiencia sencilla para muchos, retadora para mí. Me dejó una serie de sentimientos, sensaciones, reflexiones, que sólo se llegan a sentir y a vivir cuando consideras que has fracasado en algo.

A medida que avanzamos en la vida, vivimos situaciones complicadas, relaciones que no funcionan, trabajos que no salen según lo esperado, exámenes que fallamos, iniciativas que no tienen éxito, personas que defraudan nuestra confianza, y otras miles que podemos vivir.  Entre más cosas nuevas probamos hacer,  es más probable que experimentemos errores y fracasos.  De hecho, la única manera de evitar el fracaso es no hacer nada nuevo nunca.

Lo importante de rescatar de todo esto, son las respuestas a la pregunta: ¿Cómo tratar esa vivencia que consideramos fracaso? y a la vez partir de la premisa que todo fracaso puede ser una experiencia de aprendizaje y una oportunidad para empezar de nuevo.

Una buena manera de comenzar este proceso es respondernos de forma personal  con total sinceridad algunas preguntas difíciles, pero necesarias:

1.            ¿Qué puedo aprender de esto que viví?
En pocas palabras, asumir en primer término la responsabilidad de lo que salió mal.  Puede ser que no sea mi responsabilidad del todo, más aún así, en una vivencia intervienen más de una persona incluidos nosotros mismos y debo analizar en qué soy responsable de los resultados obtenidos.

La gente exitosa no pone excusas o culpa a otros.  Se hacen cargo de los problemas para encontrarles solución.  Debemos ser críticos – constructivos.  Tratemos de buscar en esa experiencia la objetividad.  Para ello: a) Hagamos una lista de las principales cosas que sucedieron,  b) Analicemos la lista paso a paso y busquemos los puntos de aprendizaje.

2.            ¿Qué podría haber hecho diferente? ¿Qué otras opciones tenía?  ¿Qué puede haber hecho mejor?  ¿Cómo podría haberme comportado de forma distinta?  Con una mirada hacia atrás puedo responder: ¿Qué pasos diferentes pude haber dado?

3.            ¿Tengo que adquirir o mejorar algunas habilidades? ¿El problema vivido me ha revelado la falta de alguna habilidad de mi parte?  ¿Cómo podría yo aprender o perfeccionar esas habilidades?  Tal vez hay libros o cursos, o personas a las que podía recurrir.  Quizá sea el momento justo para hacer un plan de desarrollo personal que me permita adquirir los conocimientos,  habilidades y experiencias que necesito para mejorar.

4.            ¿De quién puedo aprender? ¿Hay alguien a quien yo puedo acudir en busca de consejo?  ¿Algún jefe, colega o un amigo  que observó, se percató de lo que pasó o está dispuesto a escucharme?  Estas personas pueden brindarnos un apoyo constructivo, objetivo,  así como darnos sus puntos de vista, información y orientación respecto de nuestra situación.  La mayoría de las personas no piden ayuda porque creen que es un signo de debilidad más que de fortaleza cuando en realidad no es así.  Esto demuestra que estamos listos para aprender y cambiar.  Cualquier buen amigo estará encantado de ayudarnos, más debo dar yo el primer paso en pedir esa ayuda.

5.            ¿Qué voy a hacer ahora? Es tiempo de elaborar un plan de acción.  ¿Vamos a intentar hacer algo similar o algo diferente?
Es fundamental el revisar nuestras metas y objetivos.  Este fracaso o error me ha hecho hacer un alto en mi  camino, más puedo elegir disfrutar de esta parada y sacar lo mejor de lo mejor de este momento.  Ahora es tiempo de reenfocar nuestra mirada y hacer un nuevo curso, una nueva trayectoria, una nueva forma de fluir y avanzar.

Cuando leo las historias de vida de personas de éxito – especialmente de los que son inventores, exploradores, científicos u hombres de estado –  he podido observar que los inicios de sus carreras y trayectorias de vida están llenos de fracasos.  Walt Disney, Thomas Edison y Henry Ford, son ejemplos típicos.

6.            ¿Qué debo aprender a soltar? En algunas ocasiones puede suceder que tú deseas resolver una situación, buscas nuevos canales de comunicación, cambias tu forma de expresarte, de decir, hacer, generar nuevos espacios de conversación,  más las respuestas que obtienes ante todos tus esfuerzos es nula. Hay cosas que están en ti cambiar y otras, que llegado el momento, debes simplemente soltar,  pasar la página y sacar las mejores lecciones de dicha vivencia. Puedes decidir por tu propio aprendizaje y debes soltar a los demás para que sean ellos los constructores de su propio destino. No es responsabilidad nuestra el que otros cambien, más si es mi responsabilidad gestionar mis propios cambios y moverme a la ACCIÓN.

El punto importante aqui es usar todos estos reveses como experiencias de aprendizaje y hacer de cada uno de ellos,  los peldaños que nos conducen hacia el éxito futuro.  Siempre hay aspectos positivos que podemos tomar de cada episodio en nuestras vidas, por muy dolorasa que haya sido la vivencia.

 Estoy haciendo mi propio alto para tomar impulso y seguir adelante!!! Hacerme estas seis preguntas me ha ayudado tremendamente a descubrir nuevos horizontes y agradecer a la vida por cada momento vivido. No estaría escribiendo estas líneas de no haber fracasado en algo en mi propia vida, más hay mucho por hacer aún gracias a todo ésto, hay muchisimo por delante y vale la pena respirar, seguir y V.O.L.A.R.!!!  😉